jueves, 14 de junio de 2007

Un día fuera del cuartel

10 de junio de 1935 (II)

¡¡Valladolid es preciosa!! ¡Qué buenos estaban los pasteles! ¡Y el vino! Jajajaja... no he podido dejar pasar la oportunidad de que por primera vez en algún tiempo sea yo al que sirven en vez del servidor.

¡¡Joder!! ¡¡Otra vez la policía militar!!

- ¡¡Eh!! ¡¡Tú!! ¡¡Desgraciado!! ¡¡¿Pero no te habíamos dicho que fueras para el cuartel??!!
- ¡¡Si sí señor!! Pero es que no me conozco bien la ciudad,... y estoy un poco perdido... no sé bien dónde hay una tienda para filtros...
- ¿¿¿QUE NO SABES DÓNDE HAY UNA TIENDA PARA FILTROS??? ¿¿ME ESTÁS LLAMANDO TONTO?? ¡¡FILTROS HAY EN CUALQUIER TIENDA!! ¿¿¿¡¡TODAVÍA NO HAS VISTO NINGUNA!!???
- Perdone señor... pero es que estoy un poco perdido...
- ¡¡Mira!! ¡¡Que sé que eres buen chaval!! ¡¡No me toques los cojones!! ¡¡Es la segunda vez que te veo y la segunda que te paso!! ¡¡Date prisa!!
- Muchas gracias señor, enseguida pregunto a alguien y me voy para el cuartel.

Uf... ya no puedo seguir con el cachondeo... le pregunté a una mujer y me indicó donde había un comercio. Eran ya las dos de la tarde y había algo de cola. Esperé a que las mujeres terminasen de pedir todos los productos que el tendero les traía uno a uno con toda la paciencia del mundo. Cuando ya me tocó me parecieron siglos hasta que por fin me puso los filtros de café en el mostrador. Pagué y ya que tenía que volver al cuartel, cogí un camino diferente para seguir viendo la ciudad.... ¡quién sabe cuándo tendría la posibilidad de volver a darme un paseo!

Cinco minutos más tarde...

- ¡¡Eh!! ¡¡Chaval!! ¡¡Ya no te lo digo ni una vez más!! Estás arrestado.

martes, 12 de junio de 2007

De paseo por Valladolid

10 de junio de 1935

¡¡Se acabaron los filtros!! Hoy Damián, el tío que me trae el café, el azúcar y sobre todo ¡¡los filtros del café!! no ha venido... apenas me quedan unos cuantos....

A las 12 de la mañana, Damián seguía sin venir. No puedo esperar más... a las cuatro es cuando suelen venir algunos de los oficiales más importantes y les gusta tomarse un café. Le he pedido permiso al jefe de cocina, y he salido a Valladolid a comprar los filtros de café.
Palacio Zorrilla de Valladolid. Imagen con licencia Creative Commons
Me estoy dando un paseo por la ciudad... la verdad que Valladolid es bastante bonito. Aunque aquí estoy mucho más a gusto que en Salamanca, tenemos mucho menos tiempo para visitar la ciudad. Como todavía tengo tiempo hasta después de almuerzo.... me voy a seguir dando un paseo...

¡¡Coño!! ¡¡La policía militar!!

- ¡¡Eh tú!! ¡¡Chaval!! ¡¡¿Se puede saber qué coño haces que no estás en el cuartel?!!
- Ehm... he pedido permiso
- ¡¡Ni permiso ni hostias!! ¡¡Arrestado y para el calabozo!!
- ¡No, señor! ¡Que yo soy el camarero de la cantina! Le he pedido permiso al sargento Ramírez que es el encargado de la cocina y me lo ha dado. Tengo que comprar filtros para el café porque por la tarde van los oficiales y el que nos los trae hoy no ha venido.
- ¿El sargento Ramírez? ¡¡Ah!! ¿Tú no eres el camarero,... el de Salamanca?
- Sí, señor...
- Bueno... pase por esta vez. Tienes cinco minutos para comprar las cosas esas, y enseguida para el cuartel. Como te vuelva a ver y no estés yendo para el cuartel te arresto. ¡¡¿¿Entendido??!! Hala, adiós.
- Entendido. Adiós, señor...

¡¡Uf!! De buena me he librado... ¡¡madre mía!! ¿Dónde coño habrá una tienda para comprar filtros?... No lo sé... pero allí veo una pastelería... ¡¡PASTELES!! Con lo que le gustan a mi padre... jajajaja... si pudiera le enviaba una bandeja a Adela ;)
Edificio Moratinos de Valladolid. Imagen con licencia Creative Commons

Nota. Las imágenes originales anteriores tienen licencia Creative Commons y gracias a ella pueden ser adaptadas siempre y cuando se haga referencia al trabajo original y se mantenga una licencia similar a la original. Aquí se tiene un enlace al trabajo original y se ha mantenido el mismo tipo de licencia.

lunes, 11 de junio de 2007

Destino: Valladolid

5 de febrero de 1935

¡¡Muchas gracias señor Francisco!! Hace cinco días que he llegado a Valladolid. A todos en Salamanca, tras hacer la instrucción previa nos han dado un destino. Benito, Roberto y Agustín se quedan allí en el cuartel de Infantería. Miguel y Braulio han sido destinados a Zamora, también a Infantería. Fermín se va a Palencia con los paracaidistas... uf... en cambio yo, gracias al enchufe que tengo, me he venido a Valladolid.

Don Francisco Largo Caballero tiene 65 años y es el presidente del sindicato socialista español y miembro destacado del PSOE. A mi casa lleva viniendo desde toda la vida, pues es amigo de mi padre de cuando mi padre estuvo metido en sindicatos cuando estuvo trabajando en Madrid por los tiempos de antes de la dictadura de Primo de Rivera. Como conoce directamente a altos cargos del ejército ha intercedido para que mi servicio militar sea más cómodo que el del resto de las personas.

El resto de los 16 meses de mili que me quedan voy a ser camarero de la cantina de oficiales del cuartel de Valladolid. Nada de guardias. Nada de inspecciones. Nada de esfuerzos de sol a sol. Sólo abrir la máquina de café, poner un filtro, echar café, agua, calentar y listo. Una cerveza por aquí señor general, un vinito por allá señor capitán. Luego, una cerveza para mi un vino para el cocinero. Tengo además una habitación para mi solo. Jojojojo. Lo único malo es que aquí no es como en Salamanca. No nos dejan salir del cuartel...

...espero que no sea así todo el tiempo que me queda.

jueves, 7 de junio de 2007

Llegan las primeras vacaciones...

23 de diciembre de 1934

¡¡Volvemos al pueblo!! Hemos estado poco más de un mes en el cuartel de Salamanca. Aunque todavía nos quedan otros dos meses allí nos han dado permiso de 10 días por Navidad. Es dura pero divertida la vida en el cuartel. Fermín y yo somos compañeros de habitación junto con otros dos chavales de Ávila. Son muy majos. Nos hacen levantarnos muy temprano y nos hacen todo tipo de perrerías: correr con mochilas cargadas sin haber desayunado, comidas bastante malas, revisiones, mucha instrucción,... pero tiene cosas buenas: nos dejan utilizar las armas, nos han enseñado a conducir,.... y lo mejor de todo. ¡¡Los días libres por Salamanca!! ¡¡No sabía que Fermín podía ser tan ligón!! A pesar de todo también hay buenas borracheras.

Por Navidad todos los quintos traemos mucho cansancio y mucha hambre. Vamos vestidos con los uniformes del ejército para vacilar en nuestro pueblo, aunque la verdad que poco tiempo creo que nos duren puestos, pues estamos en mitad de la campaña de aceitunas y tenemos que ayudar en casa. Tengo muchas ganas de ver a mi madre, a mis hermanos y sobre todo a mi padre.

Aparte está Adela... tengo muchísimas cosas que contarle y quiero aprovechar estos días fríos que tenemos para estar juntos... sobre todo porque cuando volvamos nos destinarán a otro lugar y no sé cuándo podré volver.

martes, 5 de junio de 2007

Comienza la aventura....

7 de noviembre de 1934

¡Vaya semana! Llevo 7 días mamao. Empezamos el día de mi cumpleaños que vino al baile todo el pueblo. Toda la gente bailaba y disfrutaba. Mi padre bailando con mi madre, Benito bailando con Catalina, el señor Francisco tomándose un vino con el alcalde,... ¡¡pero no pude ese día hablar con Adela porque Rosa no nos dejó!! La familia de ellas no ve con buenos ojos que mi familia tenga contactos con altos cargos políticos de la izquierda española... ¡¡joder!! porque no tengamos tanto dinero como ellos no significa que mi padre no pueda tener amigos, lo que pasa que en este caso ha dado esta curiosa casualidad.

Lo importante, es que esta semana ha sido una fiesta continua hasta las tantas de la madrugada todos los días: durmiendo todos los amigos juntos diciendo chorradas, comiendo juntos... alguna visita de alguna madre que no quiere que nos pongamos malos antes de irnos de viaje, y visitas a media tarde de Catalina a Benito, que parece que son algo más que amigos y sobre todo, ¡¡sorpresa!! ¡¡de María Luisa a Agustín!! Parece que a esta chica le da más pena que se vaya de lo que nos pensábamos. Adela también ha venido...jeje... ¡¡y sin Rosa!! Cada día me gusta más esta chica...
El tren
El coche de línea que nos lleva a Linares, desde donde tomaremos el tren para Salamanca acaba de llegar. Abrazos y besos a nuestros familiares. Le doy un beso muy grande a mi madre y a mis hermanos pequeños Ramiro, Pablo y Marcelo. Le digo al primero de 17 años que estudie, que va para médico, que no haga el capullo. Al segundo de 16 que trabaje para pagar los estudios de Ramiro y a Marcelo, de tan solo 7 años, que le dé de bien de comer su perro Toby. Le doy un gran abrazo a mi padre. Me dice que me quiere. No quiero llorar. El señor Francisco que también viene con nosotros me llama desde el autobús,... siempre el último para todo. Mi padre me dice que disfrute mucho y que tenga cuidado.

Mientras los veo a todos diciendo adiós tengo la tristeza de dejar a mucha gente que me quiere en el pueblo, pero tengo a mis amigos en Salamanca, y un sinfín de aventuras que vivir.

Referencia de la imagen. mundopicho.blogspot.com



Resulta curioso cómo hoy podemos visitar cualquier parte del mundo y mostramos orgullosos todos los países que hemos conocido ya sea un poco más cerca o un poco más lejos. Sin embargo, no hace muchos años, el recorrer apenas 60 km que podía haber desde el pueblo a la ciudad se hacía únicamente cuando se iba a hacer la mili: cuando los jóvenes dejaban de ser niños para convertirse en hombres, es decir, en un momento muy "importante" de la vida.



domingo, 3 de junio de 2007

Una historia de una vida I - El comienzo

1 de noviembre de 1934.

¡¡Hoy es un día de muchas celebraciones!! Es mi cumpleaños ¡y ya son 19! Además, la semana que viene empezamos todos los quintos a hacer la mili. ¡Qué emocionante! ¡La primera vez que vamos a ir a Salamanca! Este año somos: Benito el del Boticario, Miguel el Músico, Braulio del Barrio Arriba, Fermín de la Iglesia, Roberto el Bragas, Agustín el Loco y yo, que me dicen el Borracho Porfión, jeje, ¡serán cabrones!

Durante toda esta semana vamos a estar celebrándolo. Mi tío nos ha dejado una casa vieja que no utiliza y la hemos arreglado para la juerga. Tenemos cerveza y vino para hartarnos, y entre todo el pueblo nos han dado chorizos, salchichones, huevos rellenos, sacatrapos, perrunillas, panes, e incluso nos han regalado tres cochinos para que juguemos con ellos y finalmente los cocinemos.
Fiesta de los quintos del 34
Esta noche habrá baile en la plaza. Espero que vengan María Luisa, Julia y Catalina y sus hermanas Rosa y Adela. Rosa no se despega de sus hermanas... joder... es muy pequeña, apenas 12 años. Sin embargo, ha venido su hermana Adela... ¡Joder cómo me gusta esta chica! Tengo muchas ganas de bailar con ella. Aunque ya sabe lo que siento por ella.... ¡se me está resistiendo!
Fiesta de los quintos del 34
Hoy mi padre, Manuel el Chico, no me ha hecho ir a trabajar al campo porque me tienen que medir. Vamos a aprovechar esta semana que estamos en medio de la temporada de fin de la vendimia y comienzo de las aceitunas... por un lado yo puedo estar despidiéndome de mis amigos y por otro él puede atender la visita de un amigo suyo que es muy importante en la política española del momento, el señor Francisco Largo Caballero.

En unos instantes vendrá el médico a medirnos y aunque son sólo las 10 de la mañana todos vamos ya bastante contentos.



Mucho ha cambiado la vida hoy día eliminando antiguas costumbres que se arrastraban hasta no hace mucho desde la Edad Media. Ya no existe la mili, y tenemos un ejército profesional, cosa de la que nos podemos alegrar, ya que podemos elegir si queremos hombres y mujeres hacer carrera en el ejército.

Sin embargo, la celebración tan típica de pueblo de los quintos se sigue conservando en muchísimos lugares, donde los chavales que cumplen la mayoría de edad están una semana de fiesta a costa del dinero pedido al resto de vecinos además de otras diferentes tradiciones. Esta tradición es un síntoma que hace diferenciar entre los pueblos de tradición, solera y orgullo, y los pueblos que han sido construidos hoy día como dormitorios de ciudades mayores o víctimas de los pelotazos inmobiliarios, donde los vecinos se miran los unos a los otros como lo que son: totales desconocidos.

Referencia de las imágenes.
La primera imagen está tomada del Ayuntamiento de Lardero y la segunda de Piornal.net.

viernes, 1 de junio de 2007

Suerte por vivir donde vivimos

Tras unos meses en este planeta, pensé que podría comprender mejor el comportamiento de los humanos. Y sin embargo, me está costando entender la vida que tengo, a pesar de ser bastante sencilla y totalmente occidental donde muchas cosas te las dan hechas.

Sin embargo leo este titular Un tribunal ordena violar a la esposa de un hombre que abusó de una menor en Pakistán y no sabéis lo afortunado que me siento por haber aterrizado en un lugar donde hoy por hoy las consecuencias de tus actos las pagas (normalmente) tú y no otras personas. Podía haberme equivocado unos kilómetros más al sur, y mi vida sería completamente diferente.

Pero aún así, no vivimos en tierra santa. Si realmente se quisiesen eliminar las tradiciones feudales de otros países, España debería comenzar dejando uno de los negocios feudales que más beneficios deja: la venta de armas, que han dejado más de 800 millones de euros; armas con las que se sigue imponiendo la justicia con la fuerza.

Poderoso caballero es don dinero
Francisco Quevedo.